Determinando un tratamiento para uveítis 

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La uveítis puede ser una condición muy difícil de manejar, con muchas posibles vertientes en términos de tratamiento. Estas pueden tener diferentes grados de efectividad, un amplio espectro de criterios de selección y diversos efectos secundarios que tienen que tomarse en cuenta antes de tomar una decisión. A menudo, el primer paso para hacer una correcta selección de tratamiento es un proceso de diagnóstico muy completo, en el que se identifique si la manifestación es primaria, afectando únicamente al ojo o secundario, en cuyo caso también hay que determinar si la raíz del problema es infecciosa (más común en países en vía de desarrollo)  o no.

A menudo, un buen lugar para empezar es eliminar tres causas comunes de uveítis: sarcoidosis, sífilis y tuberculosis, aunque probablemente el diagnóstico variará mucho después de tomar una historia completa y se consideren todas las exposiciones. En caso de sospechar una infección es importante tomar una muestra de humor acuoso o vítreo antes de considerar administrar esteroides. Una vez habiendo identificado la raíz completa del problema podemos empezar a considerar los tratamientos. 

Corticosteroides 

A menudo, los corticosteroides son la respuesta inicial para la uveítis, por su efectividad para reducir la inflamación. Esto en general los hace importantes en el tratamiento, pero es importante aclarar al paciente que probablemente no son una solución a largo plazo. Con pacientes nuevos, o pacientes cuyo diagnóstico no está completamente claro, es mejor utilizar tratamientos que se puedan detener o cambiar rápidamente, en caso de que se detecte una infección. Cuando la inflamación es leve, con estos pacientes es mejor adherirse a terapias tópicas. Sin embargo, en caso de una panuveítis (o posterior o intermedia) avanzada, se puede considerar una pequeña dosis de esteroides orales, haciendo énfasis en la importancia de adherirse al régimen. En estos casos hay que monitorear la respuesta al tratamiento con estudios. Nunca administrar esteroides locales hasta que la posibilidad de infección haya sido completamente eliminada. 

Tratamientos sin esteroides 

Habrán pacientes que no pueden ser tratados efectivamente con esteroides. Ya sea porque la inflamación es recurrente, o porque están experimentando complicaciones con esteroides locales o sistémicos, es mejor tratar a estos pacientes con una de 3 tipos de terapia que han demostrado ser excelentes alternativas: antimetabolitos, biológicos y agentes alquilantes.

Los antimetabolitos son la primera alternativa. El metotrexato es comúnmente utilizado por la amplitud de investigación y su efectividad. Es buena idea recetar también ácido fólico para contrarrestar algunos de los efectos secundarios que pueden incluir úlceras orales, incomodidad gastrointestinal y pérdida de cabello. También hay serias manifestaciones clínicas como pneumonitis y supresión de médula, por lo que estudios se deberán hacer rutinariamente.

Dentro de la clase biológica de medicamentos se pueden considerar los inhibidores de TNF-a. Se pueden considerar cuando un paciente no tolera los antimetabolitos o cuando tiene que transicionar rápidamente a un tratamiento sin esteroides. Combate la inflamación y es bien tolerado tanto por adultos como por niños. El adalimumab biológico es un anticuerpo monoclonal anti-TNF-α que ha demostrado ser eficaz en la uveítis intermedia, posterior y panuveítis.

Finalmente están los agentes alquilantes como el ciclofosfamida y el clorambucilo que en raras ocasiones pueden considerarse para uveítis severa. Sin embargo, su perfil de toxicidad es severo. 

Como podemos ver, las diferentes respuestas para la uveítis requieren de una multitud de consideraciones. Al final, determinar cuál será el mejor camino para un paciente dependerá por completo de la severidad, características y origen de la afección, al igual que de una detallada historia clínica.