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Atropina de baja concentración para el control de la miopía infantil: resultados a 5 años del estudio LAMP
Dr. Jorge Ivan Neri Cobos
23 de Julio de 2026

Introducción clínica
La miopía se ha convertido en uno de los principales problemas de salud ocular a nivel mundial. Se estima que para 2050 cerca de la mitad de la población mundial será miope, y una proporción importante desarrollará miopía alta, una condición asociada con complicaciones potencialmente graves como maculopatía miópica, desprendimiento de retina, glaucoma y neovascularización coroidea.
Ante este escenario, el objetivo del tratamiento ya no se limita a corregir el defecto refractivo, sino a reducir la velocidad de progresión de la miopía durante la infancia. Entre las diferentes estrategias disponibles, la atropina tópica ha demostrado ser una de las intervenciones más eficaces para lograr este objetivo.
Sin embargo, aunque las concentraciones altas de atropina mostraron una eficacia significativa, su uso se vio limitado por efectos adversos como fotofobia, alteraciones en la acomodación y un importante fenómeno de rebote tras la suspensión del tratamiento. Esto impulsó el desarrollo de concentraciones más bajas, con la intención de mantener la eficacia minimizando los efectos secundarios.
En este contexto surgió el estudio Low-Concentration Atropine for Myopia Progression (LAMP), diseñado para evaluar la eficacia y seguridad de diferentes concentraciones de atropina de baja dosis. Los resultados a cinco años aportan información valiosa sobre cuál es la concentración óptima para el control de la miopía infantil y ofrecen evidencia sobre la duración del tratamiento y el comportamiento de la enfermedad tras su suspensión.
¿Qué buscó demostrar el estudio?
El estudio Low-Concentration Atropine for Myopia Progression (LAMP) fue diseñado para determinar cuál de las concentraciones bajas de atropina (0.05%, 0.025% y 0.01%) ofrece el mejor equilibrio entre eficacia y seguridad para controlar la progresión de la miopía infantil.
Los investigadores evaluaron el impacto de cada concentración sobre la progresión refractiva y el crecimiento axial ocular, dos de los principales indicadores de progresión miópica. Además, el seguimiento a cinco años permitió analizar la durabilidad del efecto terapéutico, el fenómeno de rebote tras la suspensión del tratamiento y la necesidad de reiniciar la terapia en aquellos pacientes que continuaron progresando.
Diseño y metodología
El estudio Low-Concentration Atropine for Myopia Progression (LAMP) fue un ensayo clínico multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, diseñado para evaluar la eficacia y seguridad de diferentes concentraciones de atropina de baja dosis en la progresión de la miopía infantil.
El estudio tuvo un seguimiento total de cinco años y fue estructurado para evaluar no solo el efecto inicial del tratamiento, sino también la evolución de la miopía después de la suspensión y la respuesta al retratamiento.
Fase inicial (0-2 años)
En la primera fase del estudio se incluyeron 438 niños con miopía progresiva, con edades entre 4 y 12 años.
Los criterios principales de inclusión fueron:
- Equivalente esférico entre −1.00 y −6.00 dioptrías.
- Astigmatismo ≤ 1.50 dioptrías.
- Longitud axial menor de 26.00 mm.
- Evidencia de progresión miópica previa.
Los participantes fueron asignados aleatoriamente en una proporción 1:1:1:1 para recibir una gota de tratamiento en cada ojo, una vez al día por la noche, durante dos años:
- Atropina 0.05% (n=110).
- Atropina 0.025% (n=109).
- Atropina 0.01% (n=108).
- Placebo (n=111).
La administración nocturna permitió evaluar una estrategia terapéutica compatible con la práctica clínica habitual, reduciendo la interferencia con actividades diurnas y minimizando los efectos funcionales asociados a la cicloplejía.
El objetivo principal fue comparar el efecto de las diferentes concentraciones sobre:
- Cambio en el equivalente esférico ciclopléjico, como medida de progresión refractiva.
- Cambio en la longitud axial ocular, como indicador estructural del crecimiento miópico.
Extensión del seguimiento (años 3-5)
Posteriormente, los pacientes ingresaron a fases de extensión para evaluar los efectos a largo plazo del tratamiento.
Durante este periodo se analizaron:
- Persistencia del efecto terapéutico.
- Progresión miópica posterior a la suspensión.
- Fenómeno de rebote.
- Necesidad de reiniciar tratamiento.
Los pacientes que presentaron progresión significativa después de suspender la atropina fueron candidatos a reiniciar tratamiento con atropina al 0.05%, permitiendo evaluar una estrategia de manejo individualizada.
Variables de evaluación
Los principales desenlaces fueron:
Eficacia:
- Cambio del equivalente esférico.
- Cambio en longitud axial.
- Diferencias entre concentraciones de atropina.
Seguridad y tolerabilidad:
- Agudeza visual corregida.
- Tamaño pupilar.
- Amplitud de acomodación.
- Eventos adversos como fotofobia o síntomas relacionados con alteración acomodativa.
El diseño del estudio permitió responder una pregunta clínica fundamental: cuál concentración de atropina proporciona el mejor equilibrio entre control de la progresión miópica, seguridad y facilidad de uso durante los años de mayor crecimiento ocular.
Resultados clave
1. Mayor eficacia con atropina al 0.05%
El estudio LAMP demostró una relación dosis-respuesta clara: las concentraciones más altas de atropina lograron una mayor reducción de la progresión miópica.
Durante los primeros dos años de seguimiento, la progresión del equivalente esférico fue:
- Atropina 0.05%: −0.55 dioptrías
- Atropina 0.025%: −0.85 dioptrías
- Atropina 0.01%: −1.12 dioptrías
En comparación, el grupo placebo presentó una progresión aproximada de −1.54 dioptrías durante el primer año de seguimiento, mostrando la progresión natural esperada sin tratamiento.
Esto representa una reducción aproximada de la progresión miópica cercana al:
- 60% con atropina 0.05%
- 45% con atropina 0.025%
- 30% con atropina 0.01%
comparado con la evolución observada sin tratamiento.
La diferencia fue estadísticamente significativa, confirmando que la atropina controla la progresión miópica de manera dependiente de la concentración.
Menor crecimiento axial con atropina al 0.05%
La longitud axial fue una de las variables más importantes del estudio, ya que representa el cambio estructural responsable de la progresión de la miopía y del riesgo futuro de complicaciones.
A los dos años, el crecimiento axial promedio fue:
- Atropina 0.05%: +0.39 mm
- Atropina 0.025%: +0.50 mm
- Atropina 0.01%: +0.59 mm
El grupo placebo presentó una mayor elongación ocular durante el primer año:
- Placebo: aproximadamente +0.41 mm al año
La atropina 0.05% logró la menor elongación axial, con una diferencia estadísticamente significativa frente a concentraciones menores.
Seguridad y efectos adversos según concentración de atropina
Uno de los objetivos principales del estudio LAMP fue determinar si era posible obtener un efecto significativo sobre la progresión de la miopía utilizando concentraciones bajas de atropina, reduciendo los efectos secundarios asociados con las dosis convencionales más altas.
El estudio confirmó una relación dosis-respuesta: las concentraciones mayores de atropina produjeron mayor efecto farmacológico sobre la pupila y la acomodación, aunque sin comprometer la calidad visual ni la tolerabilidad a largo plazo.
Alteraciones acomodativas
Después de un año de tratamiento, la reducción promedio de la amplitud de acomodación fue:
- Atropina 0.05%: −1.98 ± 2.82 dioptrías
- Atropina 0.025%: −1.61 ± 2.61 dioptrías
- Atropina 0.01%: −0.26 ± 3.04 dioptrías
- Placebo: −0.32 ± 2.91 dioptrías
La disminución de acomodación fue significativamente mayor con atropina al 0.05% y 0.025% comparada con placebo (p<0.001), mientras que la concentración de 0.01% tuvo un efecto mínimo sobre la función acomodativa.
Cambios pupilares
El aumento del diámetro pupilar fue dosis dependiente.
En condiciones fotópicas, el incremento promedio del diámetro pupilar fue:
- Atropina 0.05%: +1.03 ± 1.02 mm
- Atropina 0.025%: +0.76 ± 0.90 mm
- Atropina 0.01%: +0.49 ± 0.80 mm
- Placebo: +0.13 ± 1.07 mm
En condiciones mesópicas:
- Atropina 0.05%: +0.58 ± 0.63 mm
- Atropina 0.025%: +0.43 ± 0.61 mm
- Atropina 0.01%: +0.23 ± 0.46 mm
- Placebo: +0.02 ± 0.55 mm
Las diferencias entre grupos fueron estadísticamente significativas (p<0.001).
Impacto clínico de los efectos adversos
A pesar de los cambios farmacológicos observados, estos no se tradujeron en deterioro funcional significativo.
Durante el seguimiento:
- No se observaron diferencias clínicamente relevantes en la agudeza visual mejor corregida.
- No hubo deterioro significativo en los cuestionarios de calidad de vida relacionada con la visión.
- No se identificaron eventos adversos graves asociados al tratamiento.
Los síntomas más relacionados con el tratamiento fueron:
- Fotofobia por aumento pupilar.
- Dificultad para visión cercana por reducción acomodativa.
- Necesidad ocasional de mayor iluminación para actividades próximas.
Estos efectos fueron más frecuentes con atropina al 0.05%, pero la incidencia y magnitud fueron considerablemente menores que las observadas históricamente con atropina de concentración alta (por ejemplo, 0.5-1%).
Interpretación clínica
Los resultados de seguridad fueron fundamentales para establecer el lugar actual de la atropina al 0.05%. Aunque esta concentración produce mayores cambios pupilares y acomodativos que las dosis menores, estos efectos son generalmente tolerables y se compensan por una mayor eficacia en la reducción de la progresión miópica.
Por el contrario, la atropina al 0.01% presenta un perfil de seguridad ligeramente más favorable, pero con una capacidad inferior para controlar la elongación axial y la progresión refractiva.
Por lo tanto, el estudio LAMP estableció que la atropina al 0.05% ofrece el mejor equilibrio entre eficacia y seguridad, convirtiéndose en la concentración con mayor respaldo científico para el control farmacológico de la miopía infantil.
Suspensión del tratamiento y fenómeno de rebote
El seguimiento prolongado del estudio permitió evaluar qué sucede después de suspender la atropina.
Tras la suspensión, se observó una aceleración temporal de la progresión miópica, especialmente durante el primer año, fenómeno conocido como rebote. Este efecto fue más evidente en pacientes más jóvenes y en aquellos con progresión inicial más rápida.
Sin embargo, la vigilancia individualizada permitió identificar a los pacientes que requerían reinicio del tratamiento, y el retratamiento con atropina 0.05% permitió recuperar el control de la progresión.
Conclusiones y mensaje final
Los resultados a cinco años del estudio LAMP consolidan a la atropina de baja concentración como una de las estrategias con mayor evidencia científica para el control de la miopía infantil. El estudio demostró una relación dosis-respuesta clara, donde la atropina al 0.05% proporcionó la mayor reducción en la progresión refractiva y en el crecimiento axial, manteniendo un perfil de seguridad favorable.
Aunque las concentraciones menores de atropina presentan una menor frecuencia de efectos adversos, su capacidad para modificar la progresión de la miopía fue inferior. Por lo tanto, la concentración de 0.05% representa actualmente el mejor equilibrio entre eficacia y tolerabilidad para la mayoría de los pacientes candidatos a tratamiento.
El seguimiento prolongado también aportó información fundamental sobre la suspensión terapéutica, demostrando que el control de la miopía requiere una estrategia individualizada. La edad del paciente, la velocidad de progresión y la longitud axial deben considerarse al momento de decidir cuándo iniciar, mantener o reiniciar el tratamiento.
El estudio LAMP cambia la perspectiva del manejo de la miopía infantil: ya no debemos limitarnos a corregir el defecto refractivo, sino intervenir activamente para modificar la evolución estructural del ojo y reducir el riesgo futuro de complicaciones asociadas a la miopía alta.
En la práctica clínica, la pregunta ya no es si debemos tratar la miopía progresiva, sino identificar qué pacientes se beneficiarán más del tratamiento, cuándo iniciarlo y cómo optimizar su seguimiento a largo plazo. La atropina al 0.05%, respaldada por evidencia de cinco años, representa actualmente una de las herramientas más importantes dentro del arsenal terapéutico para enfrentar la creciente epidemia mundial de miopía.
| Grupo de tratamiento | Cambio en equivalente esférico (D) | Cambio en longitud axial (mm) | Interpretación |
|---|---|---|---|
| Atropina 0.05% | −0.55 D a 2 años | +0.39 mm a 2 años | Mayor reducción de progresión refractiva y menor elongación axial |
| Atropina 0.025% | −0.85 D a 2 años | +0.50 mm a 2 años | Efecto intermedio sobre progresión miópica |
| Atropina 0.01% | −1.12 D a 2 años | +0.59 mm a 2 años | Menor eficacia para limitar progresión |
| Placebo | −1.54 D a 1 año | +0.41 mm a 1 año | Progresión natural sin intervención farmacológica |
Tabla 1. Efecto de diferentes concentraciones de atropina sobre la progresión miópica (Estudio LAMP)
| Parámetro evaluado | Atropina 0.05% | Atropina 0.025% | Atropina 0.01% | Placebo |
|---|---|---|---|---|
| Cambio en amplitud de acomodación (D) | −1.98 ± 2.82 | −1.61 ± 2.61 | −0.26 ± 3.04 | −0.32 ± 2.91 |
| Aumento pupilar fotópico (mm) | +1.03 ± 1.02 | +0.76 ± 0.90 | +0.49 ± 0.80 | +0.13 ± 1.07 |
| Aumento pupilar mesópico (mm) | +0.58 ± 0.63 | +0.43 ± 0.61 | +0.23 ± 0.46 | +0.02 ± 0.55 |
Tabla 2. Efectos farmacológicos y tolerabilidad según concentración de atropina
Referencia:
Zhang XJ, Zhang Y, Yip BHK, Kam KW, Tang F, Ling X, Ng MPH, Young AL, Wu PC, Tham CC, Chen LJ, Pang CP, Yam JC. Five-Year Clinical Trial of the Low-Concentration Atropine for Myopia Progression (LAMP) Study: Phase 4 Report. Ophthalmology. 2024;131(9):1011-1020. doi:10.1016/j.ophtha.2024.03.013.

