Los congresos suelen mostrar resultados impecables. FacoFest 2026, celebrado en Querétaro del 14 al 17 de octubre, reservó una parte importante de su programa para lo contrario: la catarata que se complica, el ojo que no coopera y el sistema de salud que no alcanza.
La cirugía que no sale en el folleto
Las salas 304 y 305 funcionaron como un manual vivo de cirugía compleja. Hubo bloques sobre catarata dura, trauma ocular, catarata subluxada, pupila pequeña y afaquia. Los temas fueron concretos: fijación escleral con Yamane, Canabrava o Carlevale, segmentos de Ahmed, anillo de Malyugin, pupiloplastía, nudo de Siepser y manejo de la vitrectomía anterior.
También se revisaron escenarios que rara vez ocupan un programa principal. Entre ellos: glaucoma maligno, hemorragia expulsiva, síndrome UGH, síndrome de iris flácido, pseudoexfoliación y Marfan. La relación con otras subespecialidades tuvo su espacio en bloques de retina y catarata, córnea, uveítis, glaucoma y catarata pediátrica.
Aprender del error, en público
Varios formatos pusieron el error al centro. “Aprendiendo de nuestros errores” alternó videos y paneles. “Facopesadillas” presentó casos complejos y estrategias de rescate. “Tequileando las complicaciones” y el Video Simposio FacoeXtrema llevaron la discusión de casos a un tono más abierto. Hubo además sesiones de cirugía en vivo el jueves y el viernes, con cirujanos y panelistas comentando en tiempo real.
Para quien opera, este tipo de espacio vale tanto como una conferencia magistral. Ver cómo otro cirujano reconoce una complicación y decide bajo presión es una forma de aprendizaje difícil de obtener en otro lado.
MSICS, salud pública y sostenibilidad
El programa no se quedó en el quirófano privado. El miércoles, un bloque completo se dedicó a la MSICS, incluida una comparación entre SICS y facoemulsificación y el manejo del astigmatismo después de SICS. Es un recordatorio pertinente: en contextos de alto volumen y recursos limitados, la técnica manual sigue siendo una herramienta central.
El viernes, la sala 305 abordó la prevención de la ceguera, el estado de la IAPB en México, programas sostenibles de cirugía de catarata y telemedicina. Le siguió un bloque sobre sostenibilidad ambiental: uso eficiente de insumos, qué se puede reusar sin comprometer la seguridad y el papel de la industria. Después, un bloque de profilaxis perioperatoria revisó temas como antibióticos tópicos, cirugía dropless, moxifloxacino intracameral y endoftalmitis.
Formación y bienestar del cirujano
El sábado miró hacia quien opera. “Faco-junior” acompañó al residente desde su primera faco hasta su primer paciente privado, con simuladores de realidad virtual y fluídica para residentes. Un bloque de bienestar habló de burnout, estrés transquirúrgico y ergonomía. La Copa FacoFest, con simuladores, y los talleres hands-on del miércoles completaron la oferta práctica.
La oftalmología integral también estuvo presente. Hubo un bloque de optometría centrado en control de miopía y lentes esclerales, y otro de baja visión con un enfoque interdisciplinario que incluyó psicología y rehabilitación infantil.
Una lectura final
FacoFest 2026 mostró que la excelencia en catarata no se mide solo en el caso premium. Se mide en la capacidad de resolver lo inesperado, de llevar cirugía a quien no tiene acceso y de cuidar al cirujano que la realiza. Para el oftalmólogo en formación y para el experimentado, esa es quizá la lección más útil del congreso.


